Lejos del circuito más visible de Colchagua, llegar hasta el sector Santa Ana, implica salirse de la ruta tradicional, pero vale la pena si lo que buscas es descanso, silencio y vino hecho a escala humana. Aun mejor, si vas camino a la costa. La Despensa Boutique fue uno de los primeros proyectos en instalarse aquí.
La primera impresión al llegar es de calidez: viñedo pequeño, parrón junto a la piscina, campo abierto. La segunda es más profunda. Hace apenas diez años este lugar no tenía nada de lo que hoy se ve. Matt Ridway, su dueño, el inglés hacedor de los vinos, junto a su señora Carolina, lo ha ido construyendo y plantando con sus propias manos.
La bodega —sencilla, original en la forma en que se disponen sus ladrillos— refleja exactamente esa lógica: funcional y sin demasiados artificios.
Los vinos siguen la misma línea. Producción pequeña, intervención mínima y foco absoluto en que la fruta se exprese con claridad. Para no ser más de lo mismo, el proyecto partió con variedades diferentes a las clásicas de Burdeos, y más propias de clima mediterráneos, como Grenache (Garnacha), Syrah y Mourvèdre, que conforman la base de sus ensamblajes. Además de estos, han incorporado Marselan, Roussanne y Cinsault, siendo una de las pocas viñas de Colchagua con Cinsault propia.
También producen Cabernet Sauvignon —proveniente de un viñedo amigo en altura, Tumuñan— y vinifican la cepa Pais (o Mission) de un viñedo histórico de Pumanque (aunque por normativa no lo pueden rotular como tal). Cada etiqueta, por esta misma razón, tiene su propia historia; descubrirlas y beberlas bajo el parrón, con el valle en silencio, es parte de esta gran experiencia.
En la foto ves una parra de País centenario, con manejo orgánico, que crece en la zona del secano de Pumanque. Probar sus vinos elaborados por La Despensa es una obligación.
En La Despensa Boutique reciben visitas para recorrer la bodega y degustar sus vinos, pero no es buena idea ir solo por el día. Si no tienes reserva para quedarte, probablemente te vas a arrepentir. Aquí el tiempo se desacelera. Primavera, verano, otoño o invierno, al lado de la piscina y bajo la sombra del parrón, el relajo te llega más temprano que tarde.
Su hospedajes, Winery Studios
Los estándares de hospedaje y hospitalidad de Matt, son tan altos, como su cuidado por el medio ambiente, que en sus Winery Studios encontrarás tapones para los oídos junto a una deliciosa almohada. No es casualidad. Los sus mascotas y protagonistas de sus etiquetas, son parte de la familia y de la noche colchagüina. Ojo, porque a pesar de que por fuera parece un lugar sencillo, modesto, por dentro no lo es. Sentirás lujo con calidez.
La Despensa Boutique es un lugar para quienes disfrutan el vino sin apuro, el trabajo manual y la sensación de estar en un lugar que recién comienza un largo camino.
Sitio web: www.ladespensawines.com

