Si visitas Clos Apalta y quieres orientarte bien al momento de elegir qué probar o qué llevarte, el propio proyecto sugiere un recorrido bastante claro.
Una muy buena forma de empezar es con los Cuvée Lapostolle. Son vinos elaborados en la segunda bodega, a nivel de la ruta hacia Santa Cruz, y dentro de esta línea destacan para nosotros especialmente el Syrah y el Merlot, reconocidos por su equilibrio y carácter. Funcionan perfecto para entrar en el estilo de la viña y entender su identidad.
Luego, el recorrido puede avanzar hacia las mezclas bordelesas. Primero aparece Petit Clos, y luego el gran ícono Clos Apalta, pensado como la expresión más emblemática del proyecto. Seguir ese orden ayuda a apreciar mejor las diferencias y la progresión entre los vinos.
Y si buscas algo distinto, vale la pena poner atención a los vinos más recientes y exclusivos que solo podrás encontrar en el restaurante de sus residencias: Clos du Lican Viognier y Clos du Lican Syrah. Ambos ofrecen una nueva lectura del valle desde Lapostolle, nacida de viñedos más recientes y algo más alejados de la bodega, siempre dentro de Apalta.
¿Quieres saber más? Lee la reseña de la viña Clos Apalta acá.



