Si quieres probar dentro del valle de Casablanca pizzas deliciosas, y con vino Casa Bianca es el lugar.
Casa Bianca Pizzería acaba de abrir sus puertas en el centro de Casablanca con una propuesta única: pizzas napolitanas elaboradas con masas que incorporan vino, además de una carta enfocada en productores locales y una luminosa casona de estilo mediterráneo.
En Casablanca abundan los viñedos, las salas de degustación y los restaurantes donde el vino acompaña la comida. Pero en Casa Bianca la relación va un paso más allá: aquí el vino también forma parte de la masa de las pizzas.
El proyecto en una luminosa casona ubicada en Chacabuco 42, está en pleno centro de Casablanca. Detrás de la propuesta está Francisco “Pancho” Alcaíno, agrónomo, productor de vino y ahora también pizzaiolo, quien desarrolló una idea poco habitual incluso en destinos gastronómicos más consolidados: incorporar vino directamente en la elaboración de las masas.
La innovación curiosa, funciona.
Durante nuestra visita probamos distintas versiones y cada una expresa características propias de la variedad utilizada. La masa elaborada con chardonnay presenta notas lácticas y recuerdos a frutas blancas. La versión con riesling resulta especialmente aromática, con matices cítricos y florales. Mientras que la elaborada con syrah entrega un perfil más intenso, donde aparecen sutiles notas de frutos rojos.
La idea es que la conexión entre vino y comida comience desde la base misma de la pizza y no únicamente con la copa.
¿Dónde probar dentro del valle de Casablanca pizzas deliciosas, y con vino, sí, también en la misma masa?
Las pizzas siguen el estilo napolitano tradicional. Se preparan con fermentaciones lentas y se cocinan en un horno a leña de estructura abovedada, revestido con mosaicos, diseñado para alcanzar las altas temperaturas necesarias para lograr bordes aireados, masas livianas y el característico equilibrio entre crocancia y suavidad.
El espacio también aporta gran parte del encanto. La casona sorprende por su luminosidad, sus amplios ventanales hacia la calle y una decoración de inspiración mediterránea que invita a quedarse. Al fondo aparece uno de los rincones más lindos del lugar: una terraza protegida por gran parrón que durante los meses más cálidos promete convertirse en uno de sus espacios favoritos.
La propuesta gastronómica va más allá de las pizzas. La carta incluye risottos y pastas elaboradas en casa, platos pensados para compartir y postres de inspiración casera que mantienen el mismo espíritu acogedor que caracteriza al resto del proyecto.
La selección de vinos también tiene una identidad clara. La prioridad está puesta en productores del valle, ya sean grandes, medianos o pequeños. Todas son etiquetas seleccionadas para seguir explorando Casablanca a través de la copa, complementando una experiencia que desde el inicio busca poner en valor la relación entre vino y gastronomía. Tienen una selección acotada pero buena de vinos copa, y si vas con tu vino, uno muy especial, te cobrarán solo $7.500 por el descorche.
Y para quienes no buscan necesariamente un almuerzo o una cena completa, Casa Bianca también funciona como cafetería. Pasar por un café acompañado de algo dulce es una excelente excusa para descubrir el lugar y disfrutar con calma sus distintos espacios.
Abierto de martes a domingo entre las 12:00 y las 22:00 horas, Casa Bianca aporta una propuesta diferente al centro de Casablanca. Una donde el vino no solo acompaña la mesa: forma parte de ella desde el primer ingrediente.


