Viña Laura Hartwig: historia, carácter familiar y continuidad en Colchagua a la sombra de grandes árboles.
La visita a Viña Laura Hartwig siempre tiene algo especial. Es una viña donde la historia está presente en cada detalle y se percibe desde el primer momento.
Conocer su trayectoria es también acercarse a la figura de Laura Hartwig (de Bisquertt), quien heredara el campo de su padre en 1966, el mismo campo que plantó con viñedos su marido a fines de los 70, y que hoy cobija los viñedos y bodega que llevan su nombre.
En los años 90 la familia dio el paso definitivo para construir la bodega y lanzar sus propios vinos. Desde entonces, el proyecto ha evolucionado sin perder su esencia.
Ya hemos visitado la viña en varias ocasiones y siempre aparece algo nuevo que llama la atención. A veces es una historia distinta, otras una nueva añada o un detalle en la forma de trabajar que marca la diferencia. Recorrer sus espacios, pasar por la zona de producción y llegar a la degustación permite entender el conjunto: no es solo sobre los vinos, sino sobre todo lo que hay detrás de ellos.
Hoy, la segunda generación continúa el trabajo, manteniendo el espíritu original y proyectándolo hacia el futuro. Visitar Laura Hartwig es encontrarse con una viña que evoluciona sin dejar atrás su origen, y que entrega una experiencia completa, especialmente para quienes valoran proyectos con historia y coherencia.
La bodega ofrece diferentes planes para visitarla, aunque es necesario contratar alguno para poder visitarla y beber una copa de sus vinos bajo la maravillosa sombra de sus árboles centenarios.
Precio de degustaciones guiadas desde $20.000 CLP.
Los encuentras en www.laurahartwig.cl


